Geometría – Una llave hacia el Ser

¿Que sucede con la Geometría?

¿Porqué es importante?

Desde el comienzo de la humanidad el instinto hacia la geometría ha sido una realidad, ya estaba presente en los silex y utensilios que fabricabamos. Pero empezó a ser algo más, fue el instinto hacia el invento, la expresión de mapas conceptuales que definian los cuerpos celestes, los cuales fueron nuestras primeras divinidades.

La geometría ha sido el elemento de misterio más presente en el ser humano, por lo que le conecta a nivel químico, biológico y físico con su naturaleza y con el entorno del cosmos que se expresa a su alrededor.

Pero Houston tenemos un problema, que es la enseñanza de la misma. Desligada de cualquier clase de filosofía o expresión antropologíca cultural, la geometria se enseña como un cadaver en una asignatura de “dibujo”. Este drama pedagógico donde se enseña a despreciar uno de las joyas más preciadas de conocimiento que posee el ser humano es ciertamente una lástima. El dibujo técnico deberia ser todo menos técnico, puesto cuando estudiamos geometria estudiamos organicidad y expresión en esencia de la propia intimidad estructural de la naturaleza que nos rodea.

Bien, seguirán enseñando la geometría para ser despreciada, como me la enseñaron a mi, metida en un cuerpo de tedio absoluto, degradandola a niveles de pizarra monótona, donde desligada de si misma será ninguneada. No establecer un plan de excelencia para el aprendizaje de la geometria y su implicación en la filosofía, la física y las matemáticas (para empezar, por no hablar de la arquitectura y el arte) es algo que como sociedad deberia preocuparnos porque la calidad del instinto acerca de como nos relacionamos con lo real pasa por como de limpio y cuidado está el nexo que nos une a esta virtud de enseñanza.

La fragmentación de la consciencia como manifestación más significativa de la realidad postmoderna es en efecto el espejismo a superar. Todas las culturas de la antigüedad utilizaron una suerte de estética geometrica para comunicarse con su mundo interno, con su psique, con su alma. El instinto geométrico es algo más que unas lineas rectas que se cortan en un plano de forma vacia. Es mucho más que eso. He tenido la oportunidad de presentarme a unas oposiciones para el tema, no lo he hecho porque no quiero que aquello que más me inspira, se convierta en un objeto de desprecio por alumnos que tengan que tragarse el temario que un ministerio ciego a estas cuestiones impone.

La antropología y la filosofía deberian unirse al estudio de esta cuestión que va a pivotar como la raíz fundamental de conocimiento en el siglo XXI, ¿Que nó? Espera y verás, porque va a ser… el único camino posible para superar el espejismo de fragmentación dentro del corazón humano. Y si no, nos espera un camino más duro.

Ser humanos no basta, sino que es la percepción de la intepretación de lo que nos une como humanos lo que hace que podamos convivir en una armonía más allá de la amnesia de una sociedad sin raices. El postmodernismo efectivamente en su nihilismo es un fracaso, ya que delega en las instituciones una imposición sobre como los ciudadanos han de vivir. No solo somos ciudadamos, cada unos de nosostr@s somos individuos un una búsqueda acerca de lo real, cada un@ búscamos una forma de como relacionarnos con aquello que creemos la verdad y en esencia la vida humana va de eso, de una vinculación con lo simbólico pues es nuestra mágia que nos trajo la tecnología, que nuestra magia que hemos de aprender a utilizar antes de que nos haga generar sociedades que estén vampirizadas por la misma. Esta ha de ser una ventaja, si acaso nuestra percepción va más allá de la ciudadania ritual y nos permite establecer ese dialogó con la búsqueda de que hemos sido de forma historica y filosófica para entender que podemos llegar a ser.

Una búsqueda en realidad sagrada.

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