EL SÍMBOLO COMO PUERTA A LA PSIQUE.

Desde una perspectiva antropológica el símbolo tiene una codificación análoga al ADN. De la misma manera que un pájaro hace nidos o un coral genera un exoesqueleto para expandirse, la codificación simbólica es un instrumento que el ser humano ha utilizado para encontrar orientación y conocimiento. Pero también algo más.

Sin embargo seguimos en la intepretación simbólica desde la perspectiva del filtro de la percepción cultural, limitada, en la que estamos sumergidos.

Sin embargo la mayoria de símbolos transcienden a su propia cultura, ya que en la actualidad arrastramos una distorisión narrativa acerca de como las culturas se han formado a si mismas.

Desde «Formación Simbólica Creativa» se ofrece una asesoria al mundo simbólico que opera dentro de cualquier empresa o proyecto personal.

 

Todo sistema de consciencia es un sistema en Red, pero simbiónte. La cualidad de los futuros posibles depende del foco de percepción que operan sobre los mismos.

La post-globalización nos ha dado un Frankestein fragmentado donde «el contrario» se ha vuelto la justificación y satisfacción a nuestro propio ego. Nunca aquellos que pensaban diferente a nosotros crearon más identidad en el territorio de la «personalidad» y la «máscara» como agente falso de una narrativa de discurso obsoleta.

El conocimiento no se construye por oposición al contrario. Se construye en la cualidad de una arquitectura que se sostiene por si misma y que opera en armonía propia y autónoma.

Cualquier proyecto ha de estar unido a su cualidad simbólica, sin necesidad de oponerse a «nada» para definirse en su forma más esencial.