«Welcome to the Machine» fue un proyecto realizado en el 2001, con el nombre homónimo de la canción de Pink Floyd. Fue desarrollado junto a Sagar Fornies, compañero y maestro de quién aprender.

Trabajamos durante algunos meses dibujos de gran formato, que alcanzaban dos metros de largo en ocasiones. Con ello presentamos el proyecto al ayuntamiento de Barcelona. Quedamos seleccionados junto con otros 9 artistas para ir a la Bienal de Arte Joven en la ciudad de Sarajevo.

El proyecto habla del carácter indomito del cemento y del metal, de como la inercia de la urbe «cosifica» las energias de los individuos, haciendoles engranajes de su lógica y consumo de energía atroz.

Una llamada en alto, casi un grito, acerca de un replanteamiento de como vivir otra experiencia humana colectiva, de como soñar otro sueño que nos haga ser creativos en la búsqueda de sincronizarnos con la naturaleza, y no extraer constantemente recursos de ella por lo que luego las naciones entran en conflicto.

Una crítica en definitiva a la dimensión mecánica del ser humano que dá esquinazo al poder de su imaginación y memoria creativa.