Mural completo en la escuela”Juan soñador”

El reflejo, el reflejo es solo un espejismo…para salir del laberinto hay que atravesar su puerta ilusoria…

A ese respecto un día escribí un cuento…

El Cuervo Blanco
 
 

El laberinto inmemorial había puesto distintas pruebas al sabio que con astucia había logrado superar, pero pese a toda sabiduría adquirida gracias a las pruebas del laberinto no estaba preparado para la puerta la cual no era capaz de ver.

Lo único que veía el sabio cuando se acercaba a cierta pared del laberinto era su propio reflejo, del cual huía despavorido, porque después de tanto tiempo encerrado  ya no reconocía su propio rostro desdibujado por el tiempo y cubierto de una barba blanca. 
 
Desesperado un día se llevo las manos a la cabeza clamando al cielo por una respuesta, un cuervo blanco bajo de las alturas. 
 
“Soy el único ave que piensa y habla, ¿lo sabias?” pregunto el cuervo…
 
“Eres blanco… pero todos tus compañeros son negros ¿por qué?” pregunto con curiosidad el sabio…
 
“Atravesé la puerta y así huí del laberinto, la puerta transformo mi naturaleza, ahora soy parte del mundo de los sueños, por eso he venido a verte” respondió el cuervo
 
“¿Cual es la puerta? Dímelo” Insistió el sabio levantando la voz con desesperación 
 
“Es aquella que jamás sospecharías pues esta hecha de lo que no puedes soportar” 
 
Al instante el sabio despertó, se había quedado dormido, y entendió que el cuervo blanco había sido una ensoñación. Pero pese a todo no le faltaba razón al cuervo de su sueño. 
 
El sabio se dio cuenta que aquello que más detestaba era lo único que no había explorado del laberinto, su propio reflejo, así que se acercó a la puerta sin saber que esta era una puerta, observo sus ojos demacrados, su comisura de los labios cuarteada por la sequedad, pero también vio que el desafío del laberinto había limpiado su alma en un gesto que su rostro antes no tenía. Acerco su mano para tocar el reflejo del espejo, como para acariciar ese gesto de esa persona que era él pero que ya no reconocía, cuando puso su mano sobre el espejo, el cual a su vez funcionaba como puerta…
se abrió…

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